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sábado, 3 de noviembre de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
Snowman “Absence”
domingo, 14 de agosto de 2011
Menace Ruine “The Die Is Cast”
miércoles, 12 de enero de 2011
Neronoia “Il Rumore Delle Cose”
jueves, 28 de octubre de 2010
Gnaw their tongues “All the dread magnificence of perversity”
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La mía ha sido de encantamiento ante la mezcla única e hipnótica de estilos que lleva a cabo este dúo canadiense y que parece la continuación natural de “The Die Is Cast”, después de dos experimentos intermedios que tiraban por otros derroteros. En este último disco Menace Ruine sintetizan los elementos compositivos enfocando la música alrededor la voz de Geniveve y las murallas disonantes de la guitarra, con la percusión y los sonidos medievales de fondo. El resultado, si bien no es quizá tan romántico como en “The Die Is Cast”, es tan o más magnético y evocador de tiempos remotos que aquel y, de gustarte, te quedarás totalmente enganchado. Eso sí, no es una música para cualquier oído.
Esto lo expongo de un modo totalmetne objetivo ya que yo no soy nadie para ponerme a valorar o a investigar sobre el responsable de tal división, pero me da bastante rabia que por ello los primeros que menciono vayan probablemente a perderse a formaciones tan interesantes como Snowman. Y es que, aparte de que Australia es un país tan particular a nivel sonoro como a nivel geográfico y natural (vínculo artísico-topográfico que en mi ideario particular los emparenta con a Canadá y a Finlandia), lo de Snowman es una historia para investigar en todos los sentidos. El primer detalle desconcertante: estamos ante un tercer disco publicado a título póstumo, ya que la banda se disolvió antes de que "Absence" saliese al mercado. El segundo: en el momento de ver la luz, la mitad de los miembros de la formación residían en las Islas Británicas y la otra mitad en Islandia. El tercero: el anterior disco (que espero tener el placer de reseñar en Musicopathyst) parece combinar surf, electro, punk y metal en un cóctel que, como mínimo, se supone interestante. Y el cuarto es el propio “Absence”, que no tiene nada que ver con el trabajo anterior y que resulta sumamente inquietante cual banda sonora de una película de terror y suspense, con su punto étnico y de trance, sus guiños a los ochenta oscuros (“Memory Lost”) sus voces fantasmagóricas y sus ritmos hipnotizadores. Toda una joya que no merece quedar en el olvido.