Mostrando entradas con la etiqueta hard rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hard rock. Mostrar todas las entradas
sábado, 1 de marzo de 2014
lunes, 8 de julio de 2013
Black Sabbath “13”
miércoles, 20 de febrero de 2013
Manilla Road "Mysterium"
jueves, 11 de octubre de 2012
Stangala “Boued tousek hag traou mat all”
domingo, 30 de septiembre de 2012
Witchcraft “Legend”
viernes, 25 de mayo de 2012
Devils Whorehouse “Blood And Ashes”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





Y quizá “Mysterium” tenga la misma cualidad que , sin ir más lejos, “Invasion”, eso sí, con unas cuantas pinceladas de contemporaneidad: puede llegar a ser extremadamente heavy (casi incluso diría más thrash que heavy); hay tramos de baterías desbocadas y punteos al uso. Pero también las guitarras pueden llegar a ser gruesas y ruidosas y los tempos lentos, más allá del baladón que constituye “The Battle Of Bonchester Bridge”. Y todo ello dentro de una atmósfera oscura conducida por la voz poderosa y versátil de Mark Shelton que, al igual que las guitarras, cambia su registro según la oportunidad lo requiere. Sea como sea, la cosa funciona mejor que bien y tenemos aquí un DISCAZO con todas las letras, con el gancho, los temazos (“Stand YourGround”, “Do whatthouwill”, “Hallowed Be Thy Grave”) y el encanto y la autenticidad que sólo pueden ofrecer en este estilo los grupos de antaño. Gracias a ellos, me vuelvo heavy por momentos.
Stangala abarcan casi todos los palos que puede tocar un amante de la distorsión y añaden a su música elementos del folclore celta, que aparecen tanto en soledad (“Kalon an noz”) como en conjunción con los otros estilos (“Al lidou esoterik an dolmen hud”). Capaces de viajar con soltura de las atmósferas más densas y oscuras (“Deus bars an tan”) al stoner (“Langoliers”) sin olvidar casi nunca la psicodelia y el sonido setentero. No sólo es bueno, sino que es imposible aburrirse con él. Recomendadísimo.
Si bien es innegable el giro stoner que han dado los suecos, me convence el resultado y me resulta comprensible la exploración de una vía que, todo sea dicho, de entre las elegibles, no es que quede muy lejana del sonido tradicional del grupo. La aparición más frecuente de algunos solos de guitarra aporta un toque novedoso a la música y la voz de Pelander es la misma de siempre, es decir, estupenda; el único pero, quizá: algunos temas no parecen tan bien resueltos como en ocasiones anteriores. Todo ello no es, de cualquier modo, óbice para recomendarlo más que tranquilamente.
Mezclando apropiadamente el heavy metal y las vertientes más oscuras del rock con una notable base punk (el nombre de la banda es el título de un tema de los Misfits) sin caer en la pubertad, ñoñería y la anemia de bandas que tan populares se hicieron en la década pasada entre el público pseudogótico, este cuarteto nos ofrece un muy buen disco, variado, atractivo, potente, bien hecho y con gancho, con un sonido con el punto necesario de suciedad y aspereza para alejarles de la grima que provocan sus primos más refinados. Algo así como una versión algo punkarra de Zoroaster. Alcanzan su punto de comercialidad más alto en cortes como "Speak the name of the dead" o "Shadows never change" y son capaces de repartir una cera respetable en "Face The Master" dentro de un trabajo que les ha salido redondo. No os lo podéis perder.